Yutaka Kurita
Uchidechi, shihan,
sensei…
Nació en Tokio,
Japón, el 20 de abril de 1940.
Kurita sensei
ingresó a Aikikai en Hombu dojo en 1959. Al ver que los alumnos que vivían en
la casa (uchideshi) de O’sensei Morihei Ueshiba demostrar una gran fuerza y que
O’sensei era aún más fuerte pero que tenía un aspecto que le recordaba a un
abuelo bonachón, nació en él la idea de entrenar en la casa del fundador para
recibir instrucción directamente del Fundador del Aikido. Por lo cual tuvo que
pedir permiso a su abuela paterna para poder ser uchideshi, debido a que su
familia estaba emparentada de cierta forma con Jigoro Kano, creador del Judo
moderno, por lo que estaba comprometido a aprender esta disciplina. La abuela
no se negó y dio su autorización para que su nieto siguiera ese camino. En 1960
fue aceptado como discipulo de O’sensei.
El primer día en
casa de O’sensei su espectativa era que todo el día seria únicamente de
práctica, lo cual no fue así: había que realizar las labores concernientes a
una casa rural incluyendo los trabajos de campo como sembrar, cuidar y
cosechar, además de asistir al Fundador. Las clases con O’sensei podían ser por
la mañana, en la tarde o a medianoche, incluso cuando los alumnos dormían, considerando
que ellos habitaban en el área de práctica en el dojo.
Por casi diez años
dedicó le tiempo completo y esfuerzo a aprender, además de asistir al Fundador
en viajes, seminarios, reuniones y reconocimientos en Japón a los que Morihei
Ueshiba acudía y le otorgaban. De igual manera, redactaba escritos que le dictaba
su maestro referente a lo que es el Aikido; asimismo, realizaba la preparación
de los certificados de grado que O’sensei otorgaba a sus estudiantes.
Al ver que a sus
compañeros los enviaban a diferentes países para difundir el Aikido, Kurita
sensei le pregunto a O´sensei a dónde lo mandaría y él le respondió que a
México. Tras la muerte de Ueshiba sensei, se retiró del Aikido para dedicarse
al negocio familiar, postergando la encomendación que le había hecho su maestro.
Mitsunari Kanai y
Kasuo Chiba, compañeros de enseñanza de Kurita sensei en casa de O’Sensei, en
el año de 1978 fueron a recordarle que tenía un compromiso por cumplir con su
maestro: transmitir los conocimientos que había aprendido de él. Kisshomaru
Ueshiba, Aikido Doshu de ese entonces, en 1979 le concedió una licencia de
Shihan el 10 de octubre para ser representante de Hombu Dojo en México con el
objetivo de difundir el Aikido en este país, tal como el Fundador le encargaría
en su tiempo.
En 1980 fundó la
Asociación Mexicana de Aikido, participó en otras organizaciones como director
técnico y para 1995 comenzó a dar forma a lo que para 1999 sería Kurita Juku
Aiki, la actual organización y legado, encargada de difundir el Aikido tal como
el fundador Morihei Ueshiba se lo transmitió.
El 8 de marzo de
2022, en la Ciudad de México, regresó al origen. Fue una persona entregada de
forma completa con el estudio y desarrollo del concepto que tenía del Aikido,
siempre partiendo de los principios legados por su maestro. Fue un gran maestro
que enseñaba con el ejemplo en todos los ámbitos de la viuda, además de ser muy
tenaz y preocupado porque cada uno de sus alumnos entendiera, de la mejor
forma, lo que quería transmitir.

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